vitamina D

Vitamina D ¿Qué es y para qué sirve?

Las vitaminas son sustancias necesarias para el funcionamiento adecuado del organismo, permitiendo la absorción correcta de nutrientes y ayudando a mantener la buena salud. Cada vitamina tiene distintos beneficios, y la Vitamina D es una de las más importantes, aportando numerosas ventajas cuando es consumida en las cantidades adecuadas.

Si buscas conocer sobre la vitamina D, para qué sirve y cómo obtenerla, estás en el lugar correcto, tenemos para ti información importante para que conozcas los aportes de suministrarla a tu organismo.

Vitamina D, ¿Qué es?

Es una vitamina liposoluble, es decir que se almacena en el hígado, tejidos grasos y la musculatura, disolviéndose en las grasas y aceites que se hallan en el organismo, se contiene de forma natural en la piel, se activa a través de la exposición solar, pero también puede ser ingerida a través de la dieta diaria y otros compuestos.

La vitamina D es el vehículo para la correcta absorción del calcio y el fósforo, facilitando que los sistemas nervioso, inmunitario y esquelético se mantengan en buen estado y funcione en modo correcto, minimizando con ello la posibilidad de padecer afecciones relacionadas con estos.

Una sustancia en pro de la salud del organismo, beneficios de la vitamina D

La vitamina D se mide en nanogramos por mililitro de sangre, los valores normales están entre 20 y 40 ng/mL o 30 y 50 ng/mL. Mantener los niveles normales de vitamina D es necesario para el bienestar del organismo y su buen funcionamiento:

  • Permite la absorción de calcio, ayudando a mantener el sistema óseo y articular en buen estado, los músculos y huesos pueden ejecutar cada movimiento con normalidad, sin inflamaciones ni dolencias.
  • Fortalece el sistema inmunitario, minimizando las posibilidades de desarrollar o contraer enfermedades infecciosas y/o víricas, permitiendo combatir estas de manera más rápida y efectiva, incidiendo en la minimización del riesgo de cáncer.
  • Ayuda a que el cerebro se conecte de manera correcta con cada terminación nerviosa, transmitiendo las señales desde el cerebro a cada parte del cuerpo de manera efectiva y acorde a sus funciones naturales.
  • Facilita la absorción del fósforo, protegiendo el sistema endocrino y excretor para que logre funcionar de manera correcta.
  • Combate el raquitismo, evitando reblandecimiento y debilitamiento de los huesos.
  • Mejora la presión arterial, colaborando a que el músculo cardíaco trabaje sin sobreexigirse.
  • Favorece el buen estado de la piel, reforzando la hidratación por más tiempo a la par de acelerar la renovación celular, lo que va en pro de los procesos regenerativos cutáneos y la buena cicatrización, contribuyendo al tratamiento efectivo de heridas y enfermedades como la psoriasis, dermatitis atópica y eczemas. 
  • Fortalece la dentadura, haciendo que las estructuras dentales sean más sanas y fuertes.

¿De dónde obtener la vitamina D y cuánto tomar al día?

Conociendo sus aportes al organismo también es necesario saber cómo hacer llegar a este las cantidades adecuadas de vitamina D para mantener los niveles óptimos, aunque es producida por la piel, lo cierto es que estas son cantidades mínimas y conformarse con ellas podría traer deficiencias.

Las fuentes son la nutrición diaria, incorporando ingesta frecuente de alimentos con alto valor de vitamina D, y consumiendo suplementos del compuesto, de estos últimos hay opciones farmacológicas donde la vitamina es sintetizada y se presenta en cápsulas, jarabes e inyecciones, de igual manera hay los suplementos naturista en cápsulas y emulsiones.

Los suplementos están compuesto de ergocalciferol conocido como vitamina D2, y colecalciferol conocido como vitamina D3, los niños de 0 meses hasta los 12 años deben consumir 400 UI de vitamina D al día; los jóvenes hasta los 18 años requieren ingerir 200 UI más, mientras que los adultos deberán consumir entre hasta 800 UI de vitamina D al día.

Alimentos ricos en vitamina D2 y D3, las mejores 8 opciones

Consumir estos 8 alimentos de forma regular ayudará a mantener niveles normales de vitamina D en el organismo.

  1. Hígado, esta parte de la carne de ganado vacuno es altísimo en vitamina D, se recomienda su ingesta entre 1 y 2 veces a la semana para elevar y sostenerlos niveles de la vitamina D en el organismo humano, el hígado de otros animales como conejos y oveja también son buena fuente de vitamina D.
  2. Pescado, especialmente los azules altos en grasa como anguila, sardina, arenque, bonito, salmón, atún, trucha y caballa, porciones de 100 a 300 gramos aportan suficiente vitamina D si se consumen 2 o 3 veces por semana.
  3. La yema de huevo, especialmente la yema de los huevos de gallina y pato, es alta en vitamina D, un alimento que se puede consumir a diario en distintas preparaciones, siempre cocido para evitar infecciones bacterianas. 
  4. Lácteos, la leche de vaca, cabra y oveja entera en cualquier presentación, así como los quesos, yogures y la mantequilla también aportan vitamina D; suelen ser altos en grasa y es en ella donde se contiene la vitamina, se pueden consumir de 4 a 5 veces por semana.
  5. Aguacate, el alto contenido de grasa saludable de este fruto está lleno de vitamina D, por ello es uno de los alimentos que mayor aporte brinda de esta. El consumo de 2 a 4 veces por semana es suficiente para 
  6. Mariscos, especialmente las ostras tienen un alto contenido de esta vitamina, otros tipos de frutos del mar como las almejas, gambas y los langostinos también tienen cantidades moderadas de vitamina D, consumirlos regularmente es beneficioso para elevar sus valores.
  7. Aceite de pescado, el más recomendado es el de hígado de bacalao, bastará una cucharada al día de aceite puro o una emulsión a base de este para el aporte de vitamina D necesaria al organismo.
  8. Hongos y setas, contienen buenas cantidades de vitamina D, ya sea que se consuman secos o conservas, pueden aportar al organismo gran cantidad de la sustancia, comerlos una o dos veces a la semana es la recomendación de los expertos en salud y nutrición.

La vitamina D es valiosa y necesaria para el buen funcionamiento orgánico, aprovechar sus beneficios es una forma de mantener la buena salud.