perro agresivo

Tu perro es agresivo ¿Qué hacer para evitarlo?

Aunque cierta cuota de agresividad entra en el instinto natural de los perros, no es normal que las conductas agresivas sean las que predominen en ellos, y mucho menos los excusemos con frases como “es parte de su carácter”, “lo hace por instinto”, “todos los perros tienen gran agresividad”. 

La agresividad en los perros es desencadenada por distintas situaciones, si nos fijamos bien, es agresividad es mostrada en algunos momentos cuando los canes se sienten inseguros en ciertos momentos y circunstancias, pero un dueño responsable siempre está tratando lograr evitar la agresividad en su perro, te contamos qué puedes hacer.

Agresividad, normal hasta cierto punto

La agresividad de los perros es normal hasta cierto punto, produciendo una respuesta natural e instintiva cuando algo o alguien, ya sea un humano, otro perro o algún animal diferente a ellos se sobrepasa y les hacen sentir agredidos, sea que lo muerda, rasguñe o golpee.

Esta agresividad natural causa que los perros reaccionen de manera inmediata a la agresión o el elemento que detona la agresividad, pero es de corta duración y se extingue fácilmente, por ejemplo si le tiras de la cola o las orejas a un perro, es muy probable que te ladre, muestre los dientes, gruña o intente morderte para que lo sueltes, a hasta ahí es normal.

Si luego de haberle soltado, el perro sigue en modo de ataque y no se calma, estaríamos hablando de una agresividad prolongada como problema conductual canino, lo mismo pasa sin que alguien le agreda o provoque y el perro lo ataque o intente hacerlo mostrando signos como mencionados anteriormente.

Distintos tipos de agresividad ¿Qué puede causarla?

Es muy importante diferenciar cuándo la agresividad en los perros es provocada y cuándo esta se desencadena sin motivos aparentes, en el último caso es un verdadero problema que requiere atención inmediata.

La agresividad puede ser ofensiva para mostrarse dominante o defensiva cuando el perro se siente amenazado, sin embargo hay que descartar que la agresividad sea un comportamiento producido por enfermedades y patologías como un tumor cerebral, problemas neurológicos, convulsiones, cáncer  y rabia.

Recomendaciones para bajar la agresividad de tu perro

Es muy importante conocer a tu perro y entender que cosas como el pelaje erizado, mostrar los dientes, gruñir y ladrar es parte de su lenguaje natural para hacer saber tanto a los humanos como otros animales que algo no le agrada, son advertencias muy frecuentes antes de morder o atacarte yéndose encima, dicho esto pon en práctica estas recomendaciones para disminuir su ansiedad:

  • Identifica la fuente de su agresividad, al hacerlo procura aislarlo de ella y evita que vuelva a estar en contacto, es muy importante evitar que esta  siga detonando los episodios de agresividad.
  • Evita reforzar sus conductas agresivas, si provocas la agresividad continua en tu perro llegará el momento en el que no podrás controlarlo y será inevitable el caos, procura extinguir tu incitación a mostrarse agresivo, puedes eludir invitarlo a morder o gruñir, asustarlo, amenazarlo o molestarlo, con esto notarás muchas mejoras en su comportamiento.
  • Respeta su liderazgo pero no lo alientes a ser el macho o hembra alfa, a los perros les gusta mostrar su dominio del territorio y su poder ante otros de la misma especie, comportamiento que en muchas oportunidades se extiende a los humanos, procura que actúe naturalmente, si le permites que tome el control lo hará y te será muy difícil tomarlo, los límites siempre son buenos.
  • No lo golpees, incluso cuando se trate de los ligeros palmetazos o sacudidas con rollos de periódico evita el castigo físico, lejos de calmarlo es probable que logres volverlo más agresivo o le causes temor, se quiere que el animal entienda que debe ser respetuoso en su rol de mascota mostrándose dócil y obediente contigo.
  • Mantén sus necesidades cubiertas, los perros pueden ser muy agresivos y destructivos si no se les alimenta y da de comer a tiempo, pero esto no llega hasta ahí, las idas al baño así como el juego y los paseos también son necesidades que se deben atender a tiempo para evitar que se pongan ansiosos y terminen siendo agresivos.
  • Juega mucho con él, el juego además de mostrarle tu amor, le es necesario para drenar la energía que suelen tener los perros, procura que cuando vayas a finalizar el juego se disminuya la intensidad de las actividades, si estuvieron corriendo comiencen a caminar, de haber estado lanzando y atrapando empieza a disminuir la distancia para que vaya calmándose.
  • Premia lo positivo, ya sea con una golosina, un juguete, masajes, caricias o frases afectuosas, hazle saber a tu can que lo está haciendo bien, con ello irá comprendiendo que cosas te gustan y cuáles no.
  • No te excedas con los regaños, aun cuando tu perro se haya comportado muy mal evita los gritos e insultos, utiliza frases como sencillas como “Estuvo mal”, “No debes hacer eso”, “Deja”, “Basta”, utiliza un tono firme y seguro sin llegar a ser desafiante, luego de decirle, aléjate de él y evita el contacto para que sepa que no estuvo bien.
  • Limita los juguetes cuando haya mal comportamiento, cuando el perro se haya mostrado agresivo puedes guardar sus juguetes favoritos por unas horas, cuando lo hagas no lo regañes, solo déjale saber que no jugará hasta que se calme, al regresarlos usa frases como  “Toma, ya estás calmado”, “Es bueno que estés tranquilo”.
  • No lo molestes mientras come o duerme, a nadie le gusta que le interrumpan la comida y menos el descanso, los perros actúan de la misma forma, aun cuando parezca que pueden dormir mucho o comer demasiado, lo último que debes pensar es que “no le importará que lo interrumpas”, es fundamental para ser un dueño responsable que puedas respetar las rutinas de alimentación y descanso de tu perro.

Cada can puede actuar de forma distinta, asegúrate de revisar con tu veterinario que su organismo esté funcionando bien y la agresividad sea realmente un problema conductual.