reptil de mascota

Todo lo que tienes que saber si quieres un reptil de mascota

Aunque al hablar de mascotas son perros, gatos y aves los primeros que se vienen a la mente, los reptiles han venido cobrando terreno y hoy en día es común ver terrarios y peceras en las casas para albergar gecko, iguanas, camaleones, serpientes y tortugas acuáticas.

Lo cierto es que si has decidido romper con los convencionalismos y tener un reptil como mascota, te dejamos lo que tenés que saber para cuidarla de forma correcta.

¿Por qué un reptil? 

Lejos de creer que los reptiles, ya sean camaleones, lagartos, iguanas, serpientes o tortugas, son mascotas poco fascinantes, lo cierto es que pueden ser excelentes compañeros, en especial si te gusta el silencio, la tranquilidad y la poca demanda de atención y mimos.

Tener reptiles como mascotas puede resultar interesante, estos animales tienen comportamientos muy particulares y siempre será una excelente oportunidad el poder tomar responsabilidades y aprender sobre las otras especies vivas. 

Ventajas de tener un reptil como mascota

Los distintos tipos de reptiles ofrecen una gran cantidad de ventajas ante otras especies elegibles como mascotas, estas son las más destacadas: 

  • Cuidado sencillo y sin complicaciones, los reptiles resultan muy sencillos de cuidar, basta conocer sus necesidades básicas de alimentación, temperatura ambiental adecuada, acondicionamiento del espacio, hidratación y aseo. Los reptiles son bastante independientes, así que tampoco demandan muchos mimos.
  • Son silenciosos, no tendrás que lidiar con ruidos como con otras mascotas, los reptiles por su propia naturaleza son prácticamente imperceptibles a nivel acústico, así que podrás disfrutar de un espacio tranquilo y sin agitaciones.
  • Su alimentación es económica, los reptiles se alimentan con cosas naturales, no es necesario invertir en grandes cantidades de comida industrializada, tanto en la propia naturaleza como en las tiendas especializadas para mascotas hay docenas de opciones saludables para ellos, así que te ahorrarás unas cuantas monedas en su nutrición, además muchos su ingesta diaria de comida es muy pequeña, algunos pueden pasar varios días sin comer.
  • Aseo sencillo, el mantenimiento y aseo de los reptiles es rápido, bastará con cambiar una vez cada 15 días la arena o el agua según sea el caso en terrarios o peceras respectivamente, los desechos se pueden eliminar una vez cada 8 o 12 días.
  • Control veterinario no frecuente, aunque como con toda mascota es necesario la visita al veterinario para constatar que estén saludables, esto puede ser una vez cada 6 u 8 meses en los reptiles, lo que no solo disminuye los gastos en facturas veterinarias, sino que hace que las visitas sean cómodas, sin complicaciones de que otros animales vayan a atacarlos o molestarlos.
  • No hay olores molestos, los reptiles emiten muy leve olor corporal, así que no habrá problemas de que tu casa y muebles, o tu ropa se impregnen de su olor. 
  • La inversión en su espacio permanente como terrario es una sola vez, piscinas, fuentes de calor, vegetación y todo lo que se requiera para acondicionar el espacio solo requerirás comprarlo una sola vez, a diferencia de las camas para perros o gatos, y las jaulas así como las pajareras para aves, estos hábitats pueden comprarse en un tamaño grande y que sea el único en el que tu  reptil crezca y se desarrolle hasta su adultez.

¿Qué saber antes de traer un reptil a casa? 5 claves para futuros dueños

Aun cuando son numerosas las ventajas de tener un reptil como mascota, hay algunas cosas sobre ellos que debes saber antes de llevarlo a casa:

  1. Crea un espacio especial para ellos, aunque los reptiles se mueven libremente en su ambiente natural, será necesario que crees y acondiciones un espacio especial para que vivan, con el tiempo tal vez podrás sacarlos de sus terrarios o peceras un rato, pero mientras crecen y se adaptan a ti lo ideal es que puedan estar en un espacio controlado, esto evitará peligros para ellos, así como para otras mascotas y las personas que viven en el hogar.
  2. Ten un aparato de aclimatación, los reptiles son animales de sangre fría, carecen de las habilidades y órganos para regular su temperatura en condiciones artificiales, estando en su ambiente natural se ayudan de la luz solar, el calor del suelo, un generador de calor es imprescindible para mantener su buena salud, especialmente en el invierno y el otoño cuando la temperatura ambiental disminuye. El ambiente interior debe estar entre los 24 y 32 grados.
  3. Conoce su alimentación antes de darle cualquier bocado, los reptiles pueden tener alimentación variada, algunos son netamente carnívoros, otros son herbívoros, omnívoros o insectívoros, así que dependiendo el que elijas llevar a casa es probable que debas incluso alimentarlos de otros animales, por ejemplo pollitos o ratones para las serpientes; o flores y frutos para las iguanas.
  4. Los reptiles suelen ser dóciles e inofensivos, incluso las serpientes cuando, asegúrate de respetar su espacio y no molestarlos para evitar salir lastimado, los accidentes como mordeduras, rasguños y otras lesiones con los reptiles, están en un 85% de los casos, causadas por mal manejo de estos al sujetarlos o molestarlos mientras comen o descansan.
  5. Asegúrate de saber con precisión el tamaño promedio que alcanza tu reptil siendo un adulto, si estás cómodo con ello no dudes en llevar tu mascota a casa, si por el contrario tienes dudas, toma un tiempo para estar seguro, no olvides que es una responsabilidad permanente, dar reptiles en adopción es bastante inusual y difícilmente se halla un nuevo hogar para ellos. Devolverlos a la naturaleza tampoco es una buena elección; pues muchos de sus instintos merman al estar en cautiverio y ser domesticados.

Saber si un reptil es o no una mascota para ti no es tan difícil, como con otras especies deberás velar por su bienestar, hacerle sentir cómodo y siempre mostrarte respetuoso ante sus rutinas y necesidades.

Los reptiles pueden tener larga vida, así que piensa en tu mascota como una compañía permanente por muchos años.