celíaco

¿Qué es la celiaquía? Causas y síntomas

El organismo de cada persona puede reaccionar de forma distinta ante ciertos alimentos, así como a las proteínas que estos contienen, llegando a provocar padecimientos de salud como la enfermedad celíaca o celiaquía.

Esta afectación es de carácter inmunológico, capaz de reaccionar negativamente ante la ingesta del gluten. Te contamos sobre la celiaquía, sus causas, síntomas y tratamientos.

Celiaquía, una enfermedad autoinmune 

La enfermedad celíaca es una afección autoinmunitaria de nivel crónico, calificada como una afección digestiva y genética; provoca graves daños e inflamación persistente en la mucosa que revisten las paredes del intestino delgado y sus vellosidades, resultando en serios trastornos digestivos ante el consumo del gluten, proteína contenida en el trigo y otros cereales de similar composición.

La celiaquía es intolerancia permanente al gluten por causas inmunológicas, los problemas digestivos causados por la celiaquía son de alto impacto, afectando de manera severa la absorción de los nutrientes, vitaminas y minerales que contienen los alimentos, además de  producir molestias de intensidad variable a causa de la reacción inmunológica que causa daños a largo plazo en el intestino delgado.

15 Síntomas manifiestos en una persona celiaca

La celiaquía puede manifestarse de formas muy distintas, muchos de sus síntomas suelen confundirse con otros padecimientos como la inflamación intestinal, alergias alimentarias y gastritis, otra aspecto importante es que se caracteriza por ser multisintomática e intermitente, produciéndose solo tras la ingesta de algún alimento que contenga gluten.

Los síntomas suelen aparecer en modo combinado, aunque no necesariamente un paciente con celiaquía puede experimentarlos todos.

  1. Dolor abdominal de distintas intensidades, se refleja a diferentes alturas del abdomen, especialmente en el vientre y alrededor del ombligo.
  2. Gases, estos pueden generar mucho malestar abdominal y sensación de llenura, suelen expulsarse en forma de flatulencias y eructos, muchas veces acompañados de olores desagradables, en especial si se está estreñido. 
  3. Distensión abdominal, mostrando abultamiento o hinchazón, especialmente en la parte baja y media del abdomen.
  4. Heces poco compactas, grasosas, extremadamente blandas y en gran volumen, acompañadas de fetidez.
  5. Diarrea, esta aparece de forma continua, produciendo evacuaciones muy líquidas acompañadas de explosiones a causa de los gases.
  6. Estreñimiento, pudiendo pasar más de 72 horas sin evacuar, aun con una dieta alta en fibra, la expulsión de las heces puede ser dolorosa y forzada.
  7. Intolerancia alimentaria, esta se da como resultado de los daños ocasionados en el revestimiento de las paredes del intestino delgado, algunos alimentos como la lactosa, los cítricos y granos pueden producir gran irritabilidad gastrointestinal, náuseas y vómitos.
  8. Dermatitis herpetiforme, con episodios continuos de este tipo de erupción cutánea que puede manifestarse en distintas partes del cuerpo y la cara, haciendo visible ampollas, pústulas y eczemas que suelen ser dolorosas e incómodas a causa del prurito. 
  9. Pérdida de peso, a causa de la malabsorción de los nutrientes se puede perder peso de forma rápida y notoria.
  10. Acidez y reflujo, al no poder procesar los alimentos ingeridos de forma adecuada y demorar la descomposición de los mismos. 
  11. Molestias ósea y articulares, la malabsorción de los nutrientes, así como la inflamación producto de la misma enfermedad, puede ocasionar dolencias y fuertes molestias en los huesos y articulaciones de distintas áreas del cuerpo, especialmente en piernas y brazos.
  12. Daño en el esmalte dental, causados por la acidez estomacal, vómitos, reflujo y la poca absorción de calcio y vitamina D.
  13. Decaimiento, la persona puede sentirse cansada y agotada físicamente por las molestias y dolencias, extendiéndose el malestar hacia la fatiga emocional, ansiedad y altos picos de estrés.
  14. Malestar general, similar al producido tras un estado febril.
  15. Cefaleas de distintas intensidades.

La mayoría de los síntomas suelen desaparecer cuando se comienza el tratamiento farmacológico y las personas dejan de ingerir gluten.

¿Cómo se llega al diagnóstico de celiaquía?

Los responsables de realizarlos son los especialistas de la salud, en particular los gastroenterólogos e inmunólogos. Para llegar al diagnóstico es necesario realizar un examen físico exhaustivo del paciente  y completar a detalle su historia clínica, con información precisa de sus antecedentes médicos, tanto personales como familiares.

Tras la presunción del padecimiento de celiaquía se deben realizar análisis sanguíneos y biopsia del intestino delgado para completar el diagnóstico.

Tratamiento, la respuesta al padecimiento

La celiaquía se aborda de modos distintos; pero todos los especialistas coinciden que el primer paso es retirar el gluten de la dieta en todas sus presentaciones.

No se podrá consumir ningún tipo de alimento que contenga esta proteína, aún cuando sea en cantidades mínimas, tras esto las mejoras en los síntomas serán notables, poniendo en pausa los daños al intestino delgado, y permitiendo que su revestimiento se regenere y sane por completo.

Cada paciente, dependiendo de la severidad de los daños intestinales, podrá mostrar mejoras luego de una semana o dos, pero el intestino volverá a su estado normal entre 6 y 18 meses luego de seguir la dieta.

Hay que recordar que el gluten no solo está contenido en los alimentos en forma natural, sino que es agregado a distintas preparaciones como salsas, bebidas y compuestos, lo mismo pasa con los medicamentos, en algunas oportunidades forman parte de los llamados compuestos excipientes.

Los síntomas como dermatitis herpetiforme y demás molestias intestinales pueden ser tratados con medicación.

4 datos adicionales de la celiaquía

  1. La enfermedad celíaca puede ser resistente, esto quiere decir que aun eliminando el gluten de la alimentación, el intestino delgado tardará mucho tiempo en sanar y los síntomas serán persistentes durante un tiempo.
  2. La carga genética incide en la posibilidad de heredar el padecimiento de celiaquía, los hijos y/o nietos de pacientes celíacos son propensos a padecer la enfermedad, un 25% más que otras personas en las que no hay antecedentes familiares de esta.
  3. Las personas con celiaquía pueden sufrir anemias severas a causa de la malabsorción de nutrientes.
  4. La celiaquía es tratable, basta con adecuar la alimentación; sin embargo, los cambios nutricionales tras iniciar una dieta libre de gluten pueden tener un alto impacto emocional, es muy importante que las personas celiacas busquen apoyo terapéutico o grupal como acompañamiento mientras se adaptan a su nuevo estilo de alimentación.