llevar al gato al veterinario

Consejos para llevar tu gato al veterinario

La idea de llevar tu gato al veterinario es comprobar que esté saludable, pero muchas veces estos viajes regulares resultan en una batalla campal dentro y fuera de casa, incluso ya estando en la consulta.

A los gatos les encanta controlar el ambiente en dónde están y lo que hacen en ellos, son animales territoriales y amantes de las rutinas, y cuando estas se rompen el caos puede sobrevenir. Te dejamos un excelente post lleno de consejos para llevar a tu gato al veterinario de manera segura y exitosa.

7 consejos fáciles de seguir para que el viaje al veterinario sea exitoso

Los viajes al veterinario son necesarios para cuidar de la salud de los gatos, y atender algunas emergencias, muchas veces terminan en un gran desastre por no saber cómo actuar ante el miedo, la ansiedad, el temor que sienten los gatos o desconocer en qué forma podemos minimizarlas, te decimos al detalle cómo lograrlo:

Revisa bien las distintas opciones de transportín

Lo primero a considerar son las opciones de transportín a las que puedes optar para llevar a tu gato al veterinario, recuerda que debe ser cómodo y seguro para él, al mismo tiempo que sean fáciles de llevar ya sea que viajes en tu propio coche, un taxi o vayas a pie.

Hay jaulas, bolsos y cajas, estos son los más populares, el que elijas debe ser robusto, con alta seguridad en sus sistemas de cierre para mantener a los gatos dentro aun cuando estos empujen, muerdan o golpeen buscando escapar.

Procura un transportín que abra por dos lados, preferiblemente arriba y adelante, esto además de permitir que el dueño vigile al gato y pueda constatar su estado, le permitirá al felino viajar más tranquilo al ver lo que hay a su alrededor, no olvides colocar una toalla que tenga tu olor dentro del transportín, le dará más seguridad y cercanía.

Si se trata de un gato tranquilo podrás llevarlo con un arnés sin mayores complicaciones y dar una agradable caminata.

Haz del transportín un elemento conocido para el gato

Es muy importante que el transportín no sea extraño para el gato, procura dejarlo a la vista en casa, así su predisposición a huir de él o mostrarse a la defensiva será menor, procura que entre al menos una vez al día al transportín, de esta forma se familiarizará con él.

Lleva al gato a dar paseos cortos en él con regularidad, así entenderá que no solo lo usa cuando toca ir al veterinario; dejar la puerta abierta para que duerma o juegue en él es una excelente opción, igualmente puedes colocar golosinas y juguetes para hacerle entender que es un lugar amistoso.

Sal de casa sin prisa

Procura que las idas al veterinario estén acompañadas de tiempo sobrante, de esta forma irás más tranquilo y tu gato podrá disfrutar el paseo, dale tiempo suficiente a que juegue antes de salir y minimiza forzar su entrada al transportín, con esto se mantendrá más calmado y dispuesto a comportarse bien. No te olvides de charlar con él en el camino, tu voz seguro le transmitirá calma.

Lleva Snack para el camino

Procura llevar siempre dos de las golosinas favoritas de tu felino, le darás una en el camino hacia al veterinario para que se entretenga y pueda asociar la salida también con cosas agradables para él, asegúrate de decírselo cuando se la des usando frases como “Lo estás haciendo muy bien” y brindarle una caricia.

La segunda golosina se la darás como recompensa a su comportamiento, no te desanimes si en los primeros intentos vuelves con la golosina guardada, recuerda que a los gatos hay que darles tiempo y espacio.

Juega en el camino

Toma la opción de que alguien te acompañe y maneje o ve en taxi, de este modo dedicarás el 100% de tu atención a tu mascota y podrás llevar uno o dos de sus juguetes preferidos para entretenerlo en el camino y hacer que el trayecto sea menos estresante, si eliges caminar haz dos paradas al menos para jugar un poco con él, aquí la importancia de que salgas a la cita sin prisa.

Evita que tu viaje sea muy movido, mantén estable el transportín, con ello minimizas las sacudidas y la agitación que estas traen.

Minimiza el contacto con otros en la consulta

Procura llegar al consultorio justo antes de entrar, de esta forma el gato no tendrá que lidiar con la ansiedad de socializar con los demás animales y personas presentes en el consultorio, y su estadía en el lugar será menor. Elige citas programadas para las horas en las que hay menos concurrencia.

Si tu gato es muy amistoso o por el contrario es de pocos amigos este consejo es muy especial, no todos los animales son receptivos a compartir con otros, lo mejor será mantener el transportín en un lugar alto mientras estés esperando la consulta, evita por cualquier medio que debas colocarlo en el suelo, ahí los olores de otras mascotas se concentran y esto puede agitarlo, especialmente si hay otros gatos y perros.

Otra opción es cubrir el transportín con una manta y de vez en cuando levantar esta para que sepa que continúas ahí.

  1. Nunca lleves tu gato suelto o en brazos

Aun cuando se trate de un gato tranquilo y apacible, su comportamiento es impredecible, evita malos ratos y sustos al llevarlo en brazos sin arnés ni transportín, además esto te hace ver poco responsable y empático con los demás dueños de mascotas y los mismos animales, nadie quiere un gato suelto en el consultorio, incluso el médico podría cancelar tu cita.

Cada gato puede reaccionar de modo distinto al tener que visitar al veterinario, procura adaptar estos consejos a las necesidades particulares de tu mascota y su temperamento, recuerda hacer siempre lo mejor y más seguro para tu gato.