revestir paredes de madera

Cómo revestir paredes de madera paso a paso 

La madera es uno de los materiales más acogedores que encontramos en la decoración. Es usual verlo en las casas rurales, pero hoy en día, las tendencias la han traído hasta la ciudad y cada vez encontramos mayor número de hogares, incluyéndola en una gran variedad de formas.

Los revestimientos de madera en las paredes son una de las opciones más creativas, que permiten crear un ambiente cálido, con remembranza a la naturaleza. Hay muchas ideas decorativas para colocarlos, por lo que la creatividad representa un papel fundamental. 

Una de las ventajas que tiene este revestimiento es que, además de ser muy duradero si se trata y cuida adecuadamente, también puedes renovarlo, cambiando el color o algunos detalles. Es perfecto para cubrir los defectos en las paredes y lo mejor de todo, es que es muy fácil de instalar.

Primero crea el diseño

Antes de ir a comprar los materiales, hay que comenzar por el diseño. Las ideas son muchas, comenzando por definir qué espacio vas a revestir. Puedes elegir tanto una sola pared como toda la habitación, cualquiera de las opciones lucirá hermosa.

Lo siguiente es decidir qué tipo de madera usarás. No se trata únicamente del color, sino de la forma de las láminas y la manera en que irán en la pared. No es lo mismo listones de palés en horizontal que tablas gruesas en vertical.

Mide y calcula

Para saber la cantidad de madera que vas a necesitar, debes tomar las medidas muy exactas. Esto te servirá para realizar un buen cálculo, asegurando que tu trabajo quede bien prolijo.

La madera y los demás materiales

Una vez que has tomado una decisión sobre el diseño, es momento de adquirir los materiales. Usualmente, los conseguirás en tiendas de bricolaje, donde puede que incluso te den algunas asesorías útiles para la hora de montar el revestimiento.

En este momento deberás decidir si vas a montar tus maderas con rastreles o sin ellos. Usualmente, se recomienda incluirlos, ya que permiten un trabajo más organizado, pero también debes considerar que restan espacio. La decisión dependerá de ti. 

También puedes incluir algunos esquineros o guarda vivos y listones decorativos para darle un toque especial a tu diseño. Por supuesto, necesitarás clavos, lija, barniz y pintura, si lo deseas.

Preparar la madera

Recuerda que antes de colocar el revestimiento, debes tratar la madera, lijándola y aplicándole algo de barniz para protegerla. Además, una vez en casa, hay que volver a medir las tablas, en caso de que tengas que cortarlas un poco y ajustarlas a los “obstáculos” como los enchufes.

Instalando la pared de madera

Puedes pintar la pared de un color similar a la madera o de tu preferencia, en caso de que las uniones entre los listones permitan que se asome algo del fondo. Luego repasa el diseño que has elegido y coloca los rastreles en horizontal y vertical, si has decidido usarlos. 

Si no es así, coloca las láminas de madera directamente sobre la pared y asegúrate de que están bien derechas. Para eso puedes utilizar un nivel. Cuando estés satisfecho, comienza a clavar una por una. Una buena recomendación es contar con una pistola de clavos que facilite el trabajo.

Ten paciencia y mide cada una de las láminas antes de clavarlas, recuerda que es fundamental que todo vaya a la medida. En los obstáculos puedes usar los pedazos pequeños de madera que hayas cortado para crear un marco y dar un acabado más profesional.

Al finalizar, coloca los guarda vivos y los listones decorativos para dar el último toque a este proyecto. ¡Ya tienes tu pared de madera!

Algunos consejos

Al elegir la madera toma en cuenta el color de la misma. Si es muy oscura, conviene revestir solo una pared, para mantener la sensación de espacio. Si lo que deseas es cubrir toda la habitación, decántate por los tonos más claros.

Toma en cuenta que se suele perder algo de madera en los cortes, por lo que conviene ajustar las medidas de las tablas un 10% por encima. Lo mejor es que no te falte material. 

Puedes utilizar revestimientos de madera en cualquier lugar, incluso baños y cocinas, pero en estos casos, la misma debe tener un tratamiento antihumedad y antigrasa. Preferiblemente, colocarlas lejos de las zonas cercanas al agua.