decoración primavera

Cómo conseguir un estilo primaveral en un piso pequeño

Nos llega la primavera y por supuesto queremos recibirla con las puertas abiertas, para que sus aires de frescura se apoderen de cada rincón de nuestro hogar. Así que es momento de hacer algunos cambios en la decoración y darle los toques coloridos y alegres, propios de esta estación.

Un piso pequeño tiene un gran potencial para poder lograr un estilo primaveral en la decoración, solo es cuestión de saber qué elementos colocar y dónde lucen mejor. Por supuesto, también es bueno recordar lo que debemos evitar, para que el conjunto en general tenga como resultado el efecto que esperamos.

Así que, después de lavar y guardar los nórdicos y edredones hasta el próximo invierno, iremos a por los toques de primavera que alegren nuestro piso y nos hagan sentir el cambio de estación.

¡Abre las ventanas!

Durante el invierno, puertas y ventanas permanecen cerradas para mantener el calor en cada uno de los ambientes y manejar mejor el clima frío. El cambio de estación ya se siente afuera, con una naturaleza que se despierta después de un largo sueño. Deja que esos primeros asomos de la primavera sean los que inauguren la nueva decoración en tu hogar. ¡Abre las ventanas y remueve las cortinas!

Trae la naturaleza a casa

Es el momento perfecto para agregar plantas muy verdes y florecidas. Si colocas algunas en la entrada, sentirás que al llegar a casa, te recibe la primavera. Unos jarrones y macetas en las ventanas de las habitaciones, balcones y terrazas, mantienen este despliegue natural por todo tu espacio. 

Desde luego, no olvides colocar un par en la cocina y uno para el comedor y el salón. Si tienes ambientes compartidos, puedes optar por un solo jarrón grande para ambos o pequeñas macetas distribuidas.

Alfombras de fibra natural

Las alfombras de  yute y otras fibras naturales son perfectas para vestir el suelo durante la primavera. Esa sensación de frescura que ofrecen, que hace que deseemos caminar descalzos, es perfecta para aligerar el salón.

Además, te ayuda a delimitar visualmente los espacios, sin tener que recurrir a los cerramientos, por lo que el aire primaveral puede continuar corriendo libre por las estancias. ¡Es momento de guardar las alfombras de lana!

Lino y algodón

Es momento de guardar los acolchados nórdicos y abrir el paso a los ligeros plaids de lino y algodón. Estos son dan el calor suficiente para abrigarnos en las noches, pero al mismo tiempo ofrecen la frescura propia de este nuevo clima.

Puedes colocarlos tanto en la habitación como en el salón, “al descuido” y harán además parte de la decoración. Los colores ideales son trigo, rosa y verde.

Jardinería y creatividad

Nada evoca más la primavera que las flores y las plantas muy verdes. Por supuesto, es el momento perfecto para poner a trabajar tus dotes de jardinería y crear un mini jardín en un pequeño rincón del salón, la terraza o el balcón. 

Siembra y trasplante variedad de plantas, como las suculentas, que además de ser variadas y muy bonitas, se dan con gran facilidad. Permite que fluya tu creatividad y utiliza todo tipo de recipientes originales para tus jarrones y decorarlos con un estilo muy fresco, usando tejidos naturales.

Llena de flores tu casa

Apenas escuchamos la palabra primavera, lo primero que pensamos es en un montón de flores frescas. Hay muchas formas de traer estas a tu hogar, además de sembrar pequeñas plantas aquí y allá. Por ejemplo, puedes llenar floreros pequeños y distribuirlos en rincones donde quieras aportar un toque de color.

Los estampados con flores, por supuesto, no pueden faltar, tanto en las sábanas, como en los manteles, caminos de mesa y sobre todo en los cojines. Solo ten cuidado de no exagerar y recargar demasiado tu decoración o parecerá una jungla en lugar de un jardín. 

Un par de cojines floreados, en compañía de otros de tonos rosa, son perfectos para dar un aire primaveral al salón, por ejemplo.

Lo que debes evitar

Cuando se trata de un piso pequeño, el mayor riesgo que corremos es sobrecargar la decoración. Si colocas demasiados elementos, crearas un efecto aturdidor y tu objetivo se perderá entre la maleza. Es preferible elegir algunos detalles, y distribuirlos de manera que toquen cada punto, y que al hacer un conjunto funcionen en armonía. Por ejemplo, si has decidido crear un pequeño jardín interior, asegúrate de que no se extiende por todo el salón. Un rincón bien arreglado es más que suficiente.