alimentos para gatos

Alimentos prohibidos para gatos

La buena salud empieza por una alimentación saludable, esto es aplicado también a los gatos, y tal como sucede con otras especies animales como los perros y aves, los gatos no deberían comer ciertos alimentos para mantenerse sanos.

No se trata de un simple capricho de los dueños de mascotas o de sus veterinarios, está comprobado que hay alimentos perjudiciales para los gatos, por lo que su consumo está prohibido, ya que ponen en riesgo su bienestar causando distintos problemas digestivos, capilares, respiratorios, circulatorios, de anemia y/o dolores articulares. Te dejamos una lista de alimentos que por nada del mundo deberías dejar que tus gatos consuman.

Olvídate de darle leche de ganado

Aun cuando los gatos son mamíferos, lo cierto es que la leche materna no tiene la misma composición de otras leches animales como la de vaca, cabra u oveja, estas son altas en lactosa y el intestino de los felinos a medida que se desarrollan se vuelve sensible e intolerante a está, siendo incapaces de descomponerla, haciendo que su absorción presente problemas lo que puede ocasionarles náuseas, vómitos, diarrea, gases y reflujo.

Deberás pensarlo muy bien antes de darle leche, queso, yogurt o cualquier otro derivado de la leche de ganado, si deseas algún tipo de leche debería ser de arroz, soya o deslactosada de cualquier origen. En el mercado actualmente hay distintas  presentaciones de leche adaptadas para gatos, procura siempre elegir esta opción y que su consumo no exceda las 2 veces por semana.

Chocolate, manjar para los humanos y veneno para los gatos

El chocolate es uno de los alimentos que más daño puede causar a los felinos, ya sea en su estado más puro y natural, o procesado de forma industrial, el chocolate contiene altas cantidades de teobromina, esta es altamente dañina para los felinos. La teobromina puede liberar en el organismo cantidades altas de toxinas, que tardan mucho en salir de él.

La sustancia es capaz de causar problemas intestinales severos como dolor intestinal, diarrea y vómito, del mismo modo pueden generar problemas en el sistema circulatorio produciendo episodios de taquicardias y arritmias, llegando hasta ocasionar la muerte por infarto en los gatos, el sistema nervioso no queda fuera de la afectación por la sustancia, llegando a conocerse su incidencia en el padecimiento de convulsiones y accidentes cerebrales por su consumo.

Al igual que el chocolate el té y el café también contienen altas cantidades de teobromina, así que estos quedan también fuera de los alimentos permitidos para los gatos.

Huevo, nunca crudo

Los gatos bajo ninguna circunstancia pueden comer huevos crudos, su alto contenido de avidina, una proteína contenida en su clara, es capaz de disminuir drásticamente los valores en sangre de la vitamina B, a la par de bloquear su absorción, conllevando a dolores musculares y articulares, así como al agravamiento de anemias preexistentes. 

Sin embargo el huevo cocido es posible que sea consumido por los gatos de una a dos veces por semana.

Aguacate, el mortal enemigo graso de los gatos

Las grasas en exceso son malas, en especial para ser descompuestas y digeridas, el aguacate es un alimento alto en ellas, y el consumo por los gatos puede causarles problemas cardíacos, colesterol alto, pancreatitis e hígado graso, es posible que también los vómitos y los dolores gástricos se hagan presentes en tu gato si llega a consumir aguacate.

La persina presente en este alimento puede ser muy alergénica llegando causar dificultad respiratoria, anafilaxia e incluso la muerte.

Huesos y espinas, nada más arriesgado para los felinos

Lejos de parecer que los gatos se divierten con los huesos de pollo, gallina, res o espinas de pescado, estos pueden resultar mortales para ellos, aun cuando los gatos sean capaces de partirlos gracias a la fuerza de su mordida, pueden astillarse y provocar obstrucciones intestinales o desgarramientos, hemorragias intestinales y hasta la muerte.

No importa qué tan blando parezcan, incluso los cartílagos de aves pueden producir severos problemas y riesgos a la salud del gato.

Pescado y carnes crudas, jamás le des a tus gatos esto

Tanto el pescado como las carne de aves y res cruda son perjudiciales para los gatos, además de que pueden contener distintos tipos de bacterias y parásitos que pueden comprometer su salud gastrointestinal, también pueden originar deficiencias de hierro, vitamina B, folatos y producir anemias severas. 

La cocción de las carnes, aves y pescados, evita que las bacterias y/o parásitos que contienen lleguen al organismo, incluso pudieran elevar la aparición de toxoplasmosis en los felinos.

Vegetales y hortalizas altamente tóxicas

Lejos de lo que se cree, no todos los vegetales y hortalizas son saludables para los mininos, algunas contienen el tóxico tiosulfato, este puede causar severos problemas en la sangre como la disminución de los glóbulos rojos y la anemia, por lo que está prohibido darle a los gatos alimentos y preparaciones que los contengan.

El tiosulfato está presente en grandes cantidades en la cebolla, las chalotas, el ajo, los puerros, el cebollino, por su parte los tomates contienen tomatina y solanina, altamente tóxicos para su organismo, dificultando su digestión y eliminación.

Al natural, ni sal ni azúcar

Los alimentos para gatos deben prepararse de la forma más natural posible, así que tanto la sal como el azúcar están de sobra, ambos compuestos son perjudiciales a los gatos, pudiendo elevar los valores de colesterol, glicemia, así mismo provocar problemas de insuficiencia hepática, renal y cardiovascular al igual que sobrepeso, obesidad y pancreatitis.

Aunque los gastos pueden comer embutidos, harinas y granos hay que buscar que estos sean los más sanos posibles, con la menor cantidad de azúcar, sal y preservantes presentes. No hay que olvidar que tanto el aparato renal como gástrico de los gatos es bastante sensible y delicado.

Alcohol, un enemigo mortal

Sabemos que el alcohol es dañino para la salud de los humanos, en el caso de los gatos es mortal, su organismo no tiene las enzimas necesarias para metabolizar este, al consumirlo se produce una intoxicación masiva que conlleva a casos graves de hemorragias internas, infartos, paros renales, cardíacos y la muerte.