hígado graso

5 Remedios caseros para el hígado graso

Al hablar de hígado graso se hace referencia de que el órgano se afecta al no poder descomponer y distribuir la grasa, quedando esta acumulada en él, lo que pone en riesgo al propio órgano y la salud en general.

Afortunadamente, hay formas naturales de ayudarlo a sanar; a través de distintos productos naturales consumidos regularmente podemos lograr que el hígado esté saludable, y pueda cumplir eficientemente con sus muchas funciones. Dejamos los más recomendados y cómo usarlos.

Zumo de Toronja, el cítrico rey contra la grasa del hígado

La Toronja es una fruta cítrica muy efectiva para ayudar a sanar el hígado graso, sus componentes poseen propiedades muy efectivas que llevan a la rápida oxidación de las grasas acumuladas en el órgano, ayudando a que este las excrete de manera más rápida y segura, igualmente es un potente alcalinizante, actuando directamente sobre las toxinas acumuladas en el hígado.

Es un excelente alimento y puede consumirse con bastante frecuencia, con 4 o 5 veces por semana bastará para combatir efectivamente el hígado graso:

  • Prepare jugo de toronja fresco, para ello extraiga el zumo de 3 o 4 toronjas y beba este en ayunas.
  • El té de toronja es otra forma de consumirla, extraiga el zumo de una o dos toronjas, agrega la misma cantidad de agua que de zumo obtenido de ellas, ralle una cucharadita de la cáscara de la toronja, lleve todo a fuego alto hasta que hierva, mantenga la preparación tapada y deje reposar unos minutos, cuele y coloque una cucharada de miel, puede consumirla de una a dos veces al día.

Alcachofa, hojas milagrosas

Es un fruto vegetal milagroso para el hígado por la rapidez con la que actúa sobre él, capaz de disminuir la de grasa acumulada, al igual que las toxinas generadas por esta, un excelente diurético, rico en antioxidantes, lo que le hace efectivo para evitar que los radicales libres se alojen en el órgano, además de estimular que crezcan y se desarrollen nuevas células que lo transforman y permiten volver a la normalidad de sus funciones.

Las alcachofas, además de ser consumidas en distintas recetas de comida, son más efectiva si se ingieren en infusiones:

  • En una taza de agua hirviendo agregue entre 8 y 10 hojas limpias de alcachofas, deje que hierva durante 2 dos minutos y apague el fuego, cuando esté tibia la bebida puede tomarla al natural o endulzada con un poco de miel, lo recomendado es consumirla 20 minutos antes de cada comida.

Cardo mariano, un astringente por excelencia

El cardo mariano es una planta rica en astringentes, capaces de estimular el funcionamiento del hígado para que elimine de forma eficaz la grasa y produzca las proteínas necesarias para el organismo, combatiendo además los malestares que la enfermedad puede causar y protegiendo el hígado para evitar recaídas.

Para el tratamiento del hígado graso se utilizan las hojas secas, sirven para realizar infusiones calientes:

  • Agrega a una taza de agua hirviendo dos cucharadas pequeñas de hojas secas de cardo mariano, deje que hierva durante dos minutos, cuele y consuma la bebida tibia sin endulzar, procure consumir 30 minutos antes de cada comida.
  • En una taza de agua hirviendo agregue una cucharada grande semillas de cardo mariano; deje que estas hiervan por un minuto, apague y retire del fuego, manteniéndolas tapadas y en reposo por 5 minutos, tome esta entre 10 y 15 minutos antes de cada comida.

Jengibre, una raíz eficaz 

El jengibre es una planta eficaz, y su raíz se destaca como un poderoso curador del hígado graso, su alto contenido de antioxidantes y minerales limpian la grasa del hígado y ayudan a que sea excretada, a la par de desinflamarlo y protegerlo para que no recaiga nuevamente en la enfermedad.

Beneficiarse de esta raíz natural es bastante sencillo:

  • Agregue a cada comida una cucharadita de jengibre sin cáscara.
  • En una taza de agua coloque 2 cucharaditas de ralladura de jengibre sin cáscara y deje que hierva, cuele y endulce con miel, puede colocar dos cucharadas de zumo de toronja, limón o naranja  para mejorar el sabor, consuma la infusión 3 o 4 veces al día, 20 minutos antes de las comidas y como merienda de la tarde.

Té verde

El té verde tiene propiedades antioxidantes muy altas, ayuda a regular la grasa en el hígado, y estimula a su buen funcionamiento, propiciando que se mantengan los niveles adecuados de colesterol y triglicéridos, es además un excelente regenerador de las células hepáticas y protector del sistema hepático en general.

El té verde puede consumirse con regularidad, pudiendo beber hasta 5 tazas al día, una 20 minutos antes de cada comida principal y como merienda a media mañana y media tarde. Para aprovechar al máximo sus propiedades, prepare de la siguiente forma:

  • Coloque 2 bolsas de té verde o 2 cucharadas grande de sus hojas secas en una taza de agua hervida caliente, tape y deje que repose 5 minutos, puede agregar toronja, limón o miel para combinar su sabor.

4 trucos para potenciar el efecto de los remedios caseros para el hígado graso

  1. El zumo y cáscara, tanto de limón como naranja, al igual que las semillas de linaza, hojas de menta, albahaca, romero, el melón, diente de león, níspero , boldo y canela, son ideales para mezclarse con los 5 remedios que ya le hemos dejado

Consumirlos regularmente, de 4 a 5 veces por semana, mezclándolos con comidas, jugos, infusiones es una excelente forma de potenciar el buen trabajo del hígado para eliminar las grasas.

  1. El calor siempre ayuda, prefiera consumir las hojas en infusiones y tés calientes.
  2. Cuando se trata de zumos no le agregue agua, esto diluirá la concentración de sus nutrientes y antioxidantes.
  3. Consuma, pero no abuse, no exceda las dosis recomendadas, y siempre observe cómo reacciona su organismo ante cada alimento que consumes, no debe olvidar que cada uno tiene niveles de tolerancia diferente.